Plagas vinculadas a la transmisión de rabia

Protéjase de la rabia en su entorno.

¿Qué es la rabia?

La rabia es una enfermedad infecciosa que afecta al sistema nervioso central. Se transmite a través de la saliva unos días antes de la muerte cuando del animal afectado. La rabia no se transmite a través de la sangre, la orina o las heces de un animal infectado, ni se propaga por el aire a través del ambiente abierto.

Debido a que afecta el sistema nervioso, la mayoría de los animales rabiosos se comportan de forma anormal.

Signos de la enfermedad en animales

Hay dos tipos de grupos sintomaticos:

1. Los animales salvajes pueden parecer agitados, estar dispuestos a morder o gruñir a objetos imaginarios y reales, además de salivar excesivamente.

2. En la forma «muda», los animales salvajes pueden parecer mansos y parecen no tener miedo de los humanos.

Hay otros signos, como que el animal parece maread o tambaleante, dando vueltas, pareciendo parcialmente paralizado, actuando desorientado o mutilándose. Sin embargo, la mayoría de estos signos también pueden ser indicativos de otras enfermedades como el moquillo o el envenenamiento por plomo. Hay pocos signos conductuales que son reveladores de la rabia por si sola.

Si un animal típicamente nocturno, como un mapache o rata, está activo durante el día y presenta un comportamiento anormal, debe buscar a un profesional en control de plagas o alguna entidad que maneje animales silvestres.

¿Qué especies pueden tener rabia?

Cualquier mamífero de sangre caliente puede portar o contraer la rabia, pero los portadores primarios en américa son las ratas, mapaches, zorrillos, murciélagos, perros y gatos.

Gracias a un aumento en las vacunas para las mascotas, son los animales silvestres los que representan más del 90 por ciento de todos los casos de rabia reportados.

Los mapaches son los que más sufren de esta enfermedad en Norteamérica.

Los murciélagos que sufren de rabia debido a sus hábitos dispersan la enfermedad ampliamente.

Los roedores (ardillas, ratas, ratones, hámsteres, jerbos y conejillos de indias), raramente se contagian de rabia y no se sabe que causan rabia entre los seres humanos con exactitud.

Precauciones
A pesar de las escasas probabilidades de contraer la rabia, la remota posibilidad de infección existe y no debe tomarse a la ligera:

  • No se acerque ni maneje animales silvestres.
  • Vacunar a sus mascotas-gatos y perros-y cualquier animal bajo su cuidado.
  • Si usted ve un animal salvaje que puede estar enfermo, comuníquese con su veterinario o con su veterinario local para obtener ayuda. ¡No trate de controlar o echar a un animal enfermo!
  • Si su animal doméstico es mordido por cualquier animal salvaje, consiga a su veterinario inmediatamente.
  • Frote cualquier herida de mordida inmediatamente y agresivamente con agua y jabón, use jabón antiséptico si está disponible. Lave bien la herida con agua.
  • Protéjase, eliminando los accesos de plagas y animales silvestres a su hogar, para ello un servicio de control de plagas puede ayudarle.

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